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miércoles, 1 de abril de 2015

VOCES

Voz del corazón que intenta amar
Si, si conozco, es mi latido, no, es el latido del corazón del diablo, de su sensibilidad, que vibra en dios. Es el deseo, la flauta, su cortejo musical, hecho para seducir a las palabras con silencios líricos, magistrales, composiciones de bach y notas exhorvitantes, si. No, pero no es el cielo la ultima palabra. No es el comienzo de un laud que desciende, a su lado un querubín que toca el arpa y una multitud de caballos aéreos, con amos de paja vestidos de reyes magos, amantes y guerreros. 

Voz del cerebro que busca el silencio
 Momias de asfalto y cemento se introducen por tu boca de director orquestal, y se atoran en tu garganta. Huesos de pollo y guijarros y chicharras con mariposas azules estripadas ahí, no entienden de alabanzas sublimes que interpretan tus movimientos estrafalarios, entendibles solo a los ojos del sentir. ¡Pero no sentimos! Nadie aquí, en esta sala de masajes metafísicos, ágora griega llena de oscuros platonismos, logra sentirse, esta a la altura de ese amor glorioso que nos es indiferente. Este lugar es un misterio de ladrillo y piedra antigua, construcción engorrosa que amenaza con plantar un espanto encerrado en momias antiguas hasta que la humanidad se acabe. Y que ni la arqueología más sofisticada pueda descubrirlo.

Voz del sexo que quiere crear
 Yo por mi parte protesto, y decreto la vida como una explosión de amor llena de abismos y ángeles, cargada de puertas y laberintos de Teseos y Minotauros. Decreto la vida como un canto al silencio que diseña mundos en el vacío más fértil, guerras espaciales, orgías de orgasmos supremos entre dioses indios, mezclados con mitología griega, vírgenes y santos judeocristianos y celtas, paraísos mayas, incas y aztecas, mezclados en unos, carrozas llenas de soldados, que viajan por las nubes en busca de arcas perdidas que les darán la inmortalidad del alma. Yo decreto a la vida como un canto espacial que germina en la tierra como un roble de todos los frutos y animales que cazan sus presas como los caníbales cuando se encuentran frente a frente con su alma gemela, buscada por tantos siglos y décadas atrás.

Voz de la materia que se quiere espiritualizar
 Yo por mi parte renuncio a tocarte, muerte con mis labios posar sobre los tuyos, mi amor de celofán, yo por mi parte, me escondo de tus anhelos más profundos de hacerme divinidad en el momento menos indicado. La verdad es la luna más perdida en el universo de tus caderas, cuando las estrellas que caen de tus ojos estallan de felicidad, abriendo aromas al infinito, al canto de la realidad. Y más que un deseo, una crecida de río que invade de luz la tiniebla de mis huesos al sarpar, es el tiempo que el oso hormiguero se toma para comerse la hormiga que lo va a sacar de su hambre de hiena voráz.


Voz del espíritu que se quiere materializar
 A mi que me giren los espejos, parabrisas extractores de falsa libertades, Que me dejen con el agua cristalina de la sabia musical que recorre el tallo de la suciedad hasta dejarlo de una limpieza artesanal lista para ser ofrecida a la voz más diáfana que habla tras el silencio del loro parlanchín. ¡Yo soy la risa y también soy la seriedad!, a mi que me descubran los estruendos del relámpago hasta despertarme del sueño de la ceniza en vuelo firme hacia ningún lugar. Yo soy e número muerto que habla y suelta versos cargados de vitalidad como burbujas de humbo blanco que al estallarse forman cantos de ruiseñor y festines folclóricos, y celebraciones de magestuoso carnaval, emanando figuras de todos tipo de seres que danzan al unísono, celebrando el fuego de la totalidad.  

sábado, 28 de marzo de 2015

PENSAMIENTOS GIBRÁN KHALIL


SOY




Soy un conejo
un espantapajaros
Una aureola 
Una maqueta de silencios
De amigos roedores
Soy una estopa
Una luz inflada
Una sombrilla
Un huracán que se lleva todo
Un Mary Popins volando
Un cóndor
Un condón con sabor a fresa
Soy un caimán devorador de tus sueños prometéicos
Soy un borracho y qué
Soy una pastilla de abuelo
Un tapón de orejas
Soy una linterna
Un talismán, tu misterio
Soy el reflejo de todas tus angustias
Y también soy el que te alegra la vida
Soy el corazón de un molusco
El espanto del armario de tu hijo
La camarera del barco de tus sueños
Que atraviesa el Magdalena
Soy el héroe y el antiheroe
De tus ficciones y aventuras
Soy el que inventas y también el que destruyes
Soy el asesino de London
Y también Teresa de Calcuta
Soy el mar que atraviesan tus guerrilleros
Y también un ejército de poetas sembrando belleza en desiertos de cemento
Soy el vagabundo y también un empresario multimillonario
Soy el que se esconde y también el que se exhibe 
Para resurgir de las cenizas del Cairo
Como un ermitaño fluorescente
Y así me puedas trepar con todo el filo de tu tacto
Revolucionar las universidades del alma 
hasta que ya no enseñen historia de momificados conceptos
Sino el palpar la quintaesencia del corazón
Que con furia poética palpita
En el lugar más vulnerable
Que más nos delatan
Los espejos


miércoles, 25 de marzo de 2015

TAMBIÉN ME HABITA




El escudo de la flauta
El espinal de la ilusión
La boca ensangrentada
El tapiz del centurión
La luna almidonada
El escaparate del salmon
La música encriptada
Los zapatos de un vagabundo dios
Las palabras aterradoras
El estuche de la luz
La cascada de la rutina
El ruido del espejo
La estatua del pistolero mexicano
La esperanza de volver a verte
El color que no existe debajo de tu vientre
La aureola voraz que se traga tus sueños
El estilo literario que hiere corazones frágiles
La voz agonizante que enrolla el cuello de la realidad
Las mujeres y sus peinados estrambóticos
Las persinas del jaguar accidentado
Los espias del deseo
Las carrozas de Aquiles
Los testigos del accidentado
La mañana que despierta enanos verdes
Los placeres exclusivos del traqueto
Las batallas de Normandias
Los espiritus de los guerreros
Las estaciones aquietadas en la mente del poeta
Lo que no pasa y lo que no transcurre
También me habita
Espacios vacios que no logran llenarse
Ni con un puñado gigante de billetes y joyas perciosas
La mañana que trasquila huesos de espantapájaros
Que aún guardan la esperanza de ser humanos
Y la guirnalda navideña echando insultos al loro
De la vecina en el campo
Lo que me ataca y lo que me ayuda
También me habita
Es el principio y el final de los renacuajos enjaulados
Escribiendo versos al impulso que brama del otro lado del espejo
Donde habita la nada vespertina, agilizando tiempo
Para no escuchar la voz del camino correcto
Tomar un desvio y encontrarte oscura y fría
En el pedestal de mis ausencias
Donde es el hocio del ave cantora, un fuego lento
Que me va abrazando de pies a cabeza hasta derretirme
Con todo y voluntad
Lo que recibo y lo que rechazo
Lo que doy y lo que me guardo
También me habita

martes, 24 de marzo de 2015

LA NOCHE Y YO

Hoy comparto un poema del poeta Gibran Kahlil Gibran sacado del libro El Loco. Maravilloso profeta y místico del siglo XVIII que me eriza la piel cada vez que habla. 



LA NOCHE Y YO


Soy como tu, oh Noche: oscuro y desnudo. Sigo por el camino en llamas que está sobre mis sueños y cada vez que mi pie toca la tierra, brota allí un roble gigantesco.
- No tú no eres como yo, oh Loco, porque aún miras hacia atrás para medir la huella que dejaste en la arena.
- Soy como tú, oh noche: silencioso y profundo. Y en el corazón de mi soledad hay una diosa que está dando a luz un hijo, y en él se tocan el cielo y el Infierno.
- No, tú no eres como yo oh Loco, porque aún tomas a tu pequeño yo por compañero y no logras ser amigo de tu yo gigantesco.
- Soy como tu, oh Noche, cruel y temible; porque mi pecho esta iluminado por navíos en llamas, y mis labios están húmedos con la sangre de guerreros asesinados.
- No, tu no eres como yo, oh Loco, porque aún tienes deseos de tu alma gemela, y no te has convertido en la única ley para ti mismo.
- Soy como tu, oh Noche: jovial y alegre; porque aquel que duerme bajo mi sombra está ahora borracho con vivo virgen, y aquella que me sigue peca alegremente.
- No, tu no eres como yo, oh Loco, porque tu alma está envuelta en el velo de los siete dobleces, y no llevas tu corazón sujeto en tu mano.
- Soy como tú, oh Noche: paciente y apasionado; porque en mi pecho, mil amantes muertos están sepultados en mortajas de besos marchitos.
- ¿Eres, Loco, de verdad como yo? ¿Eres como yo? ¿Puedes cabalgar en la tempestad como si fuera un corcel y empuñar como espada al relámpago?
- Como tú, oh Noche, como tú, soy alto y poderoso. Y mi trono está edificado sobre montones de dioses caídos, y ante mí también pasan los días para besar el borde de mi vestido, pero jamás para mirarme a la cara
- ¿Eres como yo. hijo de mi más oscuro corazón? ¿Y piensas mis pensamiento indómitos y hablas mi cósmico lenguaje?
- Si, somos gemelos, oh Noche, porque tú revelas el espacio y yo revelo mi alma.