Elige tu idioma

Mostrando entradas con la etiqueta Epilepsia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Epilepsia. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de noviembre de 2016

LA SONRISA DE TU ESCARCHA - Un poema del trapecista



La depresión se difumina,
Como un humo de pájaros confusos, 
la nube se disipa...
Y aparece el rostro de la esfinge del alma

Mi parte femenina, tal vez
El fondo esotérico del corazón
Que brama con hocico de estrella
Expidiendo palabras del bhagabad guita
Y mariposas pintorescas
En bombas de Hiroshima

Así tu amor cuando canta
Y en el infierno ya no hay sufrimiento
Y la vergüenza por tu nombre tatuado en mi clítoris imaginario
Y la indiferencia de un diós que no ama
Actuando, 
como nave espacial en el rebaño de las máquinas

Miro fijo a los ojos de tu imagen pintada en la pared de la caverna más ignorada
Y llueve calma... 
A pesar de los espejos crueles y misericordiosos, 
Aún vive... 
la sonrisa de tu escarcha.


martes, 29 de septiembre de 2015

BURBUJAS DE EPILEPSIA



La soledad es una excusa para no enfrentarte a ti mism@
La duda se expande en una lata de cerveza agitada por los cirios
de un muerto que te mira al otro lado del espejo

Quieres reírte de ti...
Pero el tiempo es la víctima que sale de tu boca
En burbujas de epilepsia

No estas a la deriva
Estas debajo de la deriva
En el lugar de los tesoros oxidados
De los jardines marítimos
Que esconden terribles secretos

La voz de la tormenta
Asesina tus sentidos de tiburón hambriento
Es el zarpazo de la locura
Vino que recorre las venas
Como lava ardiente

La gruta de los osos histéricos
Te llama con el dedo de un fantasma
Y tu quieres entrar, mueres de deseo
Por entrar
La cripta es un juguete para
Tus penas
Pero estas al otro lado
De toda forma
De toda vida

Agonizante, el corazón suplica
Que lo mates
Tu lloras sobre el sepulcro de una noche 
Que nunca murió
Y que sin embargo agoniza eternamente
En tus brazos de granito
Que se derriten con tus lágrimas humanas

El miedo a que este poema se acabe
Se apodera de mi juventud
Yo aún me sostengo de una rama
Es la joya de Neptuno que aún me aguarda
En la osamenta del recuerdo

Y me reconforta pensar
Que aún existo
Que de la noche aún soy estrella
Y de la nada un pensamiento